Son palabras que suelo ver en las frases más sabias y bellas. Palabras cuya relación difícilmente lograba entender, y menos experienciar. Hoy no podría decir que las entiendo por completo, pero creo que me estoy acercando a ellas a través de la vivencia.
¿Cómo entiendo hoy Abril 2011 estas palabras?
Como dice una canción de Michael Franti, no se trata de a quien amas, se trata de si efectivamente amas. Hoy escuché esa canción y me hizo más sentido que nunca. Tenía miedo de estar confundiendo el amor con apego. Y me alegro mucho al darme cuenta que al parecer no lo estaba haciendo. Porque hoy en el acto de liberar y dejar ir, es cuando sale lo mejor de mí, es cuando más amor experimento. Estas distinciones estaban en mi mente, pero no las había experimentado aún, por lo cual a lo Santo Tomás, aún no podía creer en ellas….aún no podía creer con cada célula de mi cuerpo que este tipo de amor fuera posible, porque no lo había visto aún.
Pero ante un momento de desencuentro, y distanciamiento tuve la oportunidad de elegir como vivir ese evento, y elegí vivirlo desde el amor. ¿Y que significa esto de elegir desde el amor? No se trata de a quien ames. Las cualidades de la persona que tienes al frente no determinarán si es digno de ser amada o no, eres tu quien elije a amarla o no. Porque no eres distinto de la persona que tienes al frente, porque son lo mismo, porque ella es parte del teatro de tu vida y tú eres parte del suyo. No vino a hacerte daño. Vino a ponerte en jaque y darte la oportunidad de sacar lo mejor de ti (o lo peor, tu elijes). Si aceptamos esto aceptaremos el propósito del otro en nuestra vida, en el encuentro y en el desencuentro, sin importar si hemos o no devalado ese propósito. Por esto ahora entiendo como uno de los ingredientes fundamentales para el amor genuino, la aceptación (que implica dejar de creer que somos dueños del “como deberían ser las cosas” o “que es lo mejor” y aceptar que en muchas ocasiones, no lo sabemos, no sabemos que es lo mejor para cada cual)
Entiendo el amor como una opción que requiere de constancia, coraje y fortaleza. Digo que requiere coraje y fortaleza, porque las personas tienden a transformarse en objetos de apego y eso lo mesclamos con el amor. Y cuando el desencuentro implica distanciarse o desacuerdo, cuando eso no era lo planeado o deseado, se genera fuerte dolor. Y sucede que al actuar desde el dolor, muchas veces se falta el respeto a la libertad del otro y se falta el respeto al bienestar de uno mismo.
Por ello, a mi parecer, el amor es una opción mucho más valorable en el desencuentro. Solo tenemos que tener conciencia de que como en todo momento de la vida, en la separación, el distanciamiento o el desacuerdo de las personas, tenemos la opción de elegir nuestro actuar. Podemos elegir actuar desde el dolor, el odio, la resignación, la tristeza, el auto castigo, el rencor…o también podemos elegir la aceptación y el amor. Cada situación desafortunada, no deseada, de desencuentro entre las personas es una oportunidad de elegir. Y una de esas elecciones puede ser, elegir aceptar, comprender, amar y liberar, más allá del dolor o, podemos encarcelarnos en las culpas, dolores, odio y amarguras. La elección es personal.
El amor hoy lo entiendo como una opción y como la respuesta ante el encuentro, pero en especial ante el desencuentro. Dejar ir es una de las cosas más difíciles. Y la aceptación con amor ha sido la respuesta para mí, para dejar ir…solo en el amor tiene sentido absoluto el dejar ir. En el amor soy libre, porque acepto, no juzgo ni al otro ni sus circunstancias. Así también dejo ir, porque dejo de sentirme responsable del bienestar del otro y de mejorar sus circunstancias, simplemente porque acepto al otro en su imperfección, es su proceso de crecimiento lleno de tropiezos, y lo dejo crecer, lo dejo tropezar, lo dejo vivir, si que mi ego con complejo de omnipotencia me haga pensar que su cambio y bienestar depende de mi, como si yo realmente supiera lo que el otro necesita. Acepto, que todo lo “malo” o lo “inmaduro” o “imperfecto” del otro, es el mundo de tropiezos que esa persona ha construido para re encontrarse. Yo solo puedo aceptar eso, acompañarlo, aconsejarlo sabiendo que solo es el/ella quien decide… y debo saber cuando es hora de retirarme…y dejar que las historias se desenvuelvan, si creer que dependen de mi. Y por supuesto en este acto me libero porque dejo culparme si a mi parecer las cosas no salen como espero.
Cuando te amo, te acepto en tu complejidad, cuando te acepto me libero. Solo soy responsable de mi realidad, de construir esta vida que se me regaló como desee vivirla. De nutrirme de aquello que quiero que constituya mi vida. Aun así te acompaño, porque eres parte de mi realidad, y yo de la tuya, envío todo mi amor y te doy todo lo que pudiera servirte… pero me libero de la responsabilidad de tus decisiones. Porque en el fondo te amo, y eres libre, y porque en el fondo me amo y soy libre, y porque decido amarte y aceptarte es que puedo ser libre.
Debo dar las gracias a todos quienes me nutrieron para llegar a querer vivir mi vida de esta manera…Es un camino hermoso y lleno de magia, pero también puede ser muy árido y solitario…Espero tener la sabiduría y la tenacidad para aceptar este camino y no salirme de él. Espero tener la sabiduría para apreciar el dolor al igual que el placer.